Un grupo financiero global con sede en el Reino Unido, que atiende a millones de personas en banca, seguros y open finance, se enfrentaba a un desafío empresarial común. La exploración de IA estaba en todas partes, pero carecía de una propiedad clara, un ROI medible y una ruta para escalar:
- Los científicos de datos trabajaban en entornos fragmentados para desarrollar y probar.
- Los ingenieros ponían en marcha herramientas de IA aisladas, sin estándares compartidos.
- Las unidades de negocio no contaban con un canal seguro para la experimentación a gran escala.
- La dirección veía cómo aumentaban los costos de tokens sin un ROI claro.
El resultado fue un conjunto fragmentado de iniciativas, costos en aumento y un riesgo creciente.
